Cuando eres un profesional que trabaja con menores un aspecto que debemos manejar es el trato con los padres ya que son una parte fundamental en la vida de los pequeños y por tanto de nuestro trabajo.

Si nos sumergimos en una conversación entre colegas tratando el tema de las familias en la escuela o colegio, el resultado puede ser controvertido ya que no todos los compañeros se sienten cómodos con las familias en el aula.

Éste fue el resultado de la encuesta que os propusimos en nuestra página de Facebook hace unos días. ¡¡Ha ganado claramente la implicación total de las familias!!

Y es que cada vez hay más interés en atraer a las familias a sus aulas, nuestro trabajo es por y para los niños, pero los padres son quienes nos eligen, quienes nos consideran importantes para el desarrollo de sus hijos.

Las familias son fundamentales en el mundo educativo y más aún si trabajamos guiados por metodologías de carácter respetuoso, donde las familias son una parte más del día a día.

Una de las metodologías que más importancia otorga a las familias es el enfoque Reggio Emilia en el que no sólo es que las familias trabajan codo con codo con las escuelas sino que éstas fueron creadas por familias que buscaban lugares de calidad donde sentirse implicados y que desarrollaran todo su potencial.

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cartel iniciación al enfoque reggio emilia

Esta idea debería ser uno de los pilares fundamentales a la hora de que las familias busquen escuelas y quieran sentirse partícipes de éstas.

Cuando tratamos de buscar ideas y formas de colaboración entre familia y escuela, la pregunta que siempre surge es: ¿qué puedo hacer para atraer a las familias a la escuela o colegio?

Hay muchas formas de colaborar y no solo viniendo a la escuela (que en muchas ocasiones sabemos les es muy difícil por temas laborales). También podemos abrirles espacios donde poder verse representados, ayudarles con actividades que puedan realizar y acompañar en su realización junto a los niños. De este modo la escuela también será parte de ellos, porque así lo creemos y así debería ser.

Debemos abrirles la escuela para hacerles sentir parte de ella, solo así querrán colaborar y la considerarán importante, sobre todo en la etapa más temprana, ya que en esta etapa (muchas veces desconocida) se establecen los cimientos del desarrollo integral futuro.

Algunas ideas que podemos trabajar para hacerles partícipes o incluso de que los papás y las mamás puedan pedir colaborar son:

–    Participar en la organización de fiestas y eventos que organice el centro.

–    Colaborar en la decoración y adecuación de zonas comunes del centro: como patios, huertos, entradas…

huerto

El centro puede tenerles en cuenta a la hora de realizar actividades que luego pueden incluir en el aula para que los alumnos reconozcan el trabajo realizado conjuntamente con sus padres, como por ejemplo en trabajar la ambientación de algún pasillo o temática que necesite la escuela.

Si en algo podemos estar de acuerdo todos es que las dos partes buscan -buscamos-  lo mejor para los niños. ¿Y si ambas partes trabajan -trabajamos- juntas y confían -confiamos- más en la otra parte, el desarrollo tanto de las escuelas como de los pequeños será mejor y pleno?

Pero nada de esto sirve si no tenemos una política de conciliación de la vida familiar y laboral estable y consolidada. Que permita a las familias realizar estas actividades, por ejemplo, fomentando la jornada intensiva en las empresas.

Confiamos en que la escuela está cambiando y que poco a poco las familias están siendo colaboradores en las aulas de sus hijos y así podremos conseguir un sistema de conexión plena Familias-Escuela-Niños.

“Familia y Escuela necesitamos compartir y no competir”

Óscar González
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