Navidades, cumpleaños, celebraciones… todas estas fechas tienen un denominador común. Una pregunta que surge en todas las casas donde hay niños y niñas: ¿qué les regalamos?

En el mercado actual hay un sin fin de juguetes, con un sin fin de composiciones, con un sin fin de acciones… Esos podréis encontrarlos en cualquier catálogo de juguetes, pero hay otro tipo de juguetes que podemos ofrecerles y que tienen una composición más rica y elaborada y que aportan muchas posibilidades de juego a los niños y niñas.

Si tú también has pensado alguna vez en lo feliz que éramos con una muñeca de trapo o un coche de madera, estás de enhorabuena. Siguen estando disponibles para los niños -y los que no somos tan niños-.

muñecas de trapo

Para elegir un buen regalo para un niño/a, lo primero que debemos averiguar es su edad, ya que nos ayudará a saber en qué momento evolutivo se encuentra y qué juguetes son los que más estimulación le van a proporcionar.

También es importante conocer qué características tiene su manera de jugar manera tiene de jugar: si le gusta moverse mucho, si es más tranquilo, si tiene hermanos con los que compartir los juguetes… y por último qué es lo que queremos conseguir con el regalo, si queremos fomentar la estimulación psíquica, propiciar el movimiento, o simplemente divertir y acompañar durante las rutinas…

Hay otro aspecto que me gusta tener en cuenta para elegir ese regalo, es el material: para mí uno de los aspectos más importantes.

Soy fiel defensora de los juguetes de madera ya que tienen pesos reales (al contrario de los juguetes de plástico), estimulan el sentido del tacto (sobre todo si no están lacados), favorecen la imaginación (no están tan sobre estimulados como los de plástico no incorporan luces ni sonidos), son más duraderos y por lo tanto intergeneracionales, sirven durante diferentes etapas de la vida del niño (al no ser tan estructurados dependiendo de la etapa en la que se encuentren pueden obtener un uso u otro y así estimular el aspecto que más necesiten en cada momento).

Niño jugando con madera

No quiero decir que los juguetes de plástico no sean recomendables, de hecho, son perfectos para llevarlos a la playa o de viaje ya que sobreviven mejor al agua y pesan menos. Pero también creo imprescindible potenciar la imaginación y el desarrollo del niño y con un material menos elaborado es como mejor se consigue.

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Por suerte cada día es más fácil encontrar juguetes de madera en las tiendas (ya sean físicas u online) que cuentan con un amplio catálogo de juguetes artesanales de madera, independientemente de la metodología a la que pertenezca el juguete (Montessori, Waldorf, Reggio Emilia…) .

Con todo esto lo que queremos conseguir es, que nuestros niños y niñas tengan la posibilidad de crear su propio juego sin que el juguete les limite.

Niño jugando con caja

Cuantos momentos habremos vivido en la época de regalos que después de investigar, buscar… compramos un regalo muy caro, con todas las funciones posibles y cuando el niño lo recibe, termina jugando con la caja porque es grande y bonita y juega a ser un astronauta, lo usa como un coche, se mete con una linterna… Igual deberíamos habernos planteado desde un primer momento regalarle una caja y jugar con él porque esos momentos donde la imaginación del pequeño y del adulto se unen ofrecen mayor aprendizaje.

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