A las profesionales de la educación se nos exige tener buena predisposición afectiva, capacidad de empatía, capacidad de transmitir a los chicos y las chicas que les queremos, que se sientan apoyados… La educadora ha de ser, por tanto, una persona íntegra, fuerte, cercana, realista, madura… y tener muchas dotes de empatía.

Al mismo tiempo debemos seguir formándonos continuamente a lo largo de toda nuestra carrera, y por supuesto de cada curso académico, mientras lo compaginamos con claustros, reuniones de padres, programaciones innovadoras para estimular a los más pequeños, hacer que las entradas y salidas de los niños sean tranquilas y afectivas mientras se intercambia todo tipo de información con todos y cada uno de los padres…

Escuelas infantiles, guarderías, jardines de infancia, parvularios, escuelas maternales… son muchos los nombres que reciben los centros educativos en esta fase inicial de la vida de los niños, pero la mayoría coinciden en que son mucho más que un lugar donde «cuidar» de los pequeños de la casa.

Mientras se suceden todas estas circunstancias y situaciones podemos escuchar, sin perder la sonrisa -eso nunca-, que solo limpiamos mocos o que pintamos con las manos. Y que es muy bonito trabajar con niños pequeños (no os falta razón) y un largo etc.

Pero ¿os habéis parado a pensar en qué situación laboral nos encontramos las profesionales de la educación infantil?

Aunque somos personal cualificado, la remuneración que percibimos en este gremio dista mucho de estar acorde con la gran responsabilidad y esfuerzo que conlleva nuestro trabajo.

Es fundamental que entre todos logremos dar visibilidad a nuestra deficiente situación laboral para mejorar el futuro del sector que incide directamente en los más pequeños.

No podemos olvidar que estos profesionales -nosotras- trabajamos por vocación pero desgraciadamente apenas podemos vivir de nuestro trabajo. Somos capaces de crear sonrisas con un sueldo de risa.

Los educadores y educadoras tratamos con la primera infancia y debemos mirar esta etapa con la importancia que merece.

Por un convenio justo

Los niños y niñas se merecen que su entorno esté cuidado, y no solo nos referimos a sus escuela y los materiales que albergan, sino también a que los profesionales que les rodeamos y tratamos diariamente con ellos estemos considerados con la importancia que nos merecemos.

El equipo de Espiralia Escuela de Formación apoyamos y creemos en la importancia de que las condiciones de nuestro sector y su convenio mejoren por el bien de nuestra primera infancia.

* Espiralia Escuela de formación secunda la huelga del 21 de mayo en España por un convenio justo en la educación infantil.