Hoy en día, nuestros menores, como nativos digitales que son, disponen de acceso a un sinfín de contenido a través de los dispositivos con conexión a internet. Móviles, tablets y ordenadores ponen ante sus ojos nuevos riesgos, inadvertidos por ellos -y por nosotros mismos-.

Veamos los 4 peores riesgos que corren los menores en internet y que deberías conocer:

1- Acceso a contenido inadecuado

Nos referimos a contenido violento o pornográfico, fake news o paparruchas, apuestas online o fraudes, páginas pro anorexia o bulimia, amistades poco recomendables, o virus, lo que puede provocar, en el caso de menores, sentimientos de confusión, tristeza o miedo.

A todo esto hay que añadir que cualquier persona en la red puede en principio mentir y engañar haciéndose pasar por otra persona. Puede mentir sobre su edad, su género e incluso puede subir una foto de otra persona diciendo que es suya.

También tenemos que tener en cuenta que nuestra privacidad en internet es un aspecto fundamental, del que debemos concienciar a los menores. Nosotros elegimos el grado de privacidad de cada una de nuestras relaciones, ya que elegimos qué compartimos y con qué personas lo hacemos y en internet no debe de ser distinto.

Nuestra información privada dice mucho sobre nosotros o sobre nuestra familia, entorno, etc. datos que pueden ser utilizados para fines que nos pueden perjudicar -a nosotros y a nuestros menores-. Debemos de reflexionar sobre la cantidad de veces que publicamos imágenes en las que junto a nosotros aparecen otras personas a las que no les hemos pedido permiso.

2.- La adicción a Internet

El uso excesivo e incontrolable de internet, hasta el punto de interferir negativamente en la vida diaria de quien la padece y de sus allegados (en forma de adicción a las redes sociales, a las compras o apuestas online, al chat, etc.), a las que accede de forma compulsiva, sin control sobre la situación, es sin duda la tecnoadicción más extendida.

Algunas recomendaciones para evitar la adicción a internet son:

  • No obsesionarse con ‘conectase’ a todas horas y controlar el tiempo que se permanece conectado.
  • Antes de conectarse, pensar en lo que se va a hacer en internet y dirigir la atención y el tiempo a aquello que se está buscando. En Internet es muy fácil distraerse.
  • Respetar los horarios de dormir, comer y obligaciones domésticas. No retrasar la hora de ir a la cama por el uso de Internet, ni tampoco saltarse comidas.
  • Buscar actividades alternativas a Internet para ocupar el tiempo libre.
  • Cuando se utilice Internet para cuestiones escolares, no se deben conectar los programas de mensajería instantánea ni redes sociales.

3.- Uso incorrecto o incluso ilícito

Nosotros, como padres y educadores debemos velar por la seguridad de nuestros hijos, también en internet y aplicar y hacer aplicar medidas al respecto. En concreto podemos comprobar estos puntos:

  • Revisar qué fotos han hecho, guardan y comparten en los dispositivos.
  • Velar por la intimidad de los menores y de quienes también aparecen en las fotos que han publicado.
  • Tener una correcta configuración de sus perfiles sociales, evitando introducir en ellas a personas desconocidas.
  • Protegerlos frente a situaciones de ciberacoso.
  • Evitar que sean autores de delitos, como en el que incurrimos cuando compartimos imágenes y/o vídeos íntimos, de terceras personas.

También disponemos de herramientas que nos ayuden a establecer un control parental en los distintos dispositivos que hay en el mercado como Qustodio, FamilyLink, FamilyTime o Securekids por ejemplo. Puedes ver algunas de estas herramientas en la web https://www.is4k.es/de-utilidad/herramientas

Por edades:

NIÑOS PEQUEÑOS 3 a 5 años. Primer contacto con las tecnologías. Se
recomienda una supervisión total de sus actividades, e iniciarles en las pautas básicas de uso.
NIÑOS 6 a 9 años. Sus primeros pasos en Internet. Continuar con una estrecha supervisión, mientras se van ampliando los usos y las buenas prácticas asociadas.
JÓVENES ADOLESCENTES 10 a 13 años. Uso intensivo de Internet: redes sociales, juegos en línea y móviles. Deben comenzar a desarrollar habilidades para tomar decisiones de forma independiente. Seguir muy de cerca sus evoluciones.
ADOLESCENTES + 14 años. Resulta más difícil mediar en sus actividades en línea. Empezar a confiar en lo que se les ha enseñado, pero asegurándose de que se preocupan por mantenerse a salvo.

Internet más seguro

4.- Ciberbullying o ciberacoso escolar

Entendemos el ciberacoso como una conducta ligada a la violencia y la privación de derechos hacia otra persona, que en la mayoría de ocasiones genera inseguridad e indefensión en la víctima y que desde el centro educativo y el ámbito familiar se puede y debe reorientar.

Debemos tener en cuenta el “efecto desinhibidor” que las tecnologías facilitan sobre los comportamientos, así como su capacidad para ocultar la identidad (aunque es una falsa sensación), para extender un mensaje masivamente a una gran velocidad y de conexión permanente: 24 horas, 7 días de la semana, son características del ciberbullying que se convierten en factores de riesgo, aumentando el impacto del agresor sobre la víctima.

¿Qué hacer en el caso de que nuestro hijo o hija sufra un acoso en la red (ciberacoso)?

Desde que los menores se inician en el uso de internet, debemos enseñarles a cómo actuar ante el ciberacoso. Aquí os dejamos algunas pautas y recomendaciones:

  • No contestar a las provocaciones.
  • Si eres molestado, se abandona la Red.
  • Si eres acosado hay que guardar las pruebas.
  • Informar o denunciar la situación de acoso a través del administrador del servicio Web (Twitter, Facebook, Instagram).
  • No hay que sentirse culpable. Es quien acosa, quien está cometiendo un delito.
  • Pedir ayuda siempre a un adulto de referencia y confianza. Si la amenaza es grave, pedir ayuda con urgencia.

Un buen uso de internet, previene el ciberacoso:

  • Comunicar lo que se piensa, de forma asertiva: hablando clara y honestamente sobre las emociones, intereses y opiniones.
  • Tratar a los demás con amabilidad y respeto.
  • Fomentar la empatía, en las relaciones, siendo capaz de ponerse en la piel del otro.
  • Evitar hacer en la Red lo que no se haría en persona.
  • No ser partícipe del sexting, ni creándolo, ni reenviándolo, ni fomentándolo.
  • No callar ni ocultar el ciberacoso. Confiar en la familia, profesorado, mediadores. Si se detecta o se sospecha de una situación de posible acoso, no dudar en ofrecer ayuda.

¿Dónde encontrar más información?

Para obtener más información podéis dirigiros al INCIBE (Instituto de Ciberseguridad) y la iniciativa Internet Segura for Kids (IS4K) a través de sus páginas web: https://www.incibe.es y https://www.is4k.es.

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